Viernes, 03 febrero 2006
Lo que se quer?a hacer, lo que se pod?a hacer, lo que se hizo y lo que se pretende hacer O Historia del Nacional-Sindicalismo.(I)

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Al filo de la conferencia tan importante pronunciada por el camarada Santiago Casero en Albacete el 12 de diciembre de 2003, voy a publicar una serie de peque?os art?culos, que sin pretender llegar a la grandiosidad de dicha conferencia, sirvan, para algunos refrescarles los conocimientos que tienen sobre nuestra doctrina y lo que es m?s importante refrescarles lo que saben que se hizo en su momento por falangistas curtidos unos en los campos de batalla (por ejemplo desde On?simo Redondo, pasando Jos? A. Gir?n de Velasco o Narciso Perales) y otros en los campos de la estructuraci?n y estudios de la doctrina( p.ej. Pilar Primo de Rivera), y para otros abrirles los ojos sobre lo que podemos hacer y lo que en su d?a pudimos hacer.
No se trata de una Historia m?s sobre La Falange, porque esa pretensi?n es algo que se sale fuera de mis posibilidades, ni un mero relato de hechos contados o vividos. Se trata de recordar de forma sucinta una serie de hechos acontecidos y de un desbroce de la doctrina falangista entre la mara?a acaecida y acontec?ente en esta Espa?a llena de dilapidadores de su Historia y de ocultadores de la Verdad.
Voy a comenzar sin m?s pre?mbulos por recordar a dos camaradas forjadores desde primera hora del nacional-Sindicalismo: Ramiro Ledesma Ramos Y On?simo Redondo Ortega:
En septiembre de 1931, y TENIENDO EN CUENTA QUE AMBOS ERAN NACIONALISTAS, NO-MARXISTAS Y DESEOSOS DE REALIZAR UNA GRAN REVOLUCI?N NACIONAL EN ESPA?A, deciden aunar fuerzas y se fusionan en una ?nica Organizaci?n que llamaran JONS, de forma definitiva, y con tal denominaci?n, hasta el momento mismo del Alzamiento Nacional, ya no abandonaran, denomin?ndose jonsistas a sus militantes activos, y asi aparece en el n? pen?ltimo de La Conquista del Estado del 10 de octubre de 1931.
On?simo Redondo fund? un Sindicato remolachero en Valladolid, que le proporcion? una alta estima entre los peque?os campesinos de la Tierra de Campos, pues desde entonces, durante la guerra civil y despu?s de ella, la vida campesina en Castilla ya no fue la que hab?a sido. Los agricultores se constituyeron en lo que se conoce vulgarmente por Cooperativas, con lo cual pasaron de apenas sacar para comer despu?s de romperse el espinazo durante jornadas inacabables, para engordar el bolsillo de los intermediarios, a ser ellos los que comercializaban sus productos. Esta forma de actuar se extendi? a otras comarcas, entre ellas Andaluc?a, form?ndose las cooperativas de vinos y de aceite, algunas de las cuales a?n permanecen, pero lamentando la venta final de algunas a empresas extranjeras.
On?simo dec?a, adem?s de ser un practicante de ello a trav?s de los Sindicatos vallisoletanos:

?El Estado Nacional ha de ser un Estado corporativo, apoyado en toda la masa del trabajo. Urge rescatar a los obreros de las garras de los internacionales. Las JONS, en nombre de la juventud nacional, incorporar?n a los trabajadores espa?oles al movimiento de reconquista de la patria. ?Viva Espa?a libre! ?Viva el Estado Nacional Corporativo! ?Abajo el marxismo!?(Libertad, num. 64, 20 -11 -33)

"Todo conduce al Estado Nacional Corporativo"
?Nos encontramos en uno de esos momentos de previsi?n ineludible. Lo que se presenta en perspectiva pr?xima, aunque no sea inmediata, es el Estado corporativo nacional. Mussolini asegura que dentro de diez a?os el mundo ser? fascista. Adopta el un termino que, desde el punto de vista italiano, suena halagosamente, pero es m?s justo y mas exacto decir, como nosotros, que se avecina, inevitablemente, el Estado corporativo nacional.? (Libertad, num. 70, 15 -1 -34).
Redacta los Estatutos de las Juntas que comprend?an 16 art?culos y que fueron legalizados por el Gobierno Civil. En la norma program?tica, los puntos de la organizaci?n que con el nombre de Juntas Castellanas de Actuaci?n Hisp?nica conciben a Espa?a como "Una e Imperial" y se proclama la veneraci?n por las grandiosas tradiciones patrias y la comunidad de raza y destino con las naciones ib?ricas de ultramar. Se pide la intervenci?n del Estado para evitar la explotaci?n del hombre por el hombre. Se rechaza la lucha de clases y se aboga por una organizaci?n sindical corporativa, protegida y regulada por el Estado. Se defiende la l?nea regeneracionista propugnada por Joaqu?n Costa y se aspira a un fortalecimiento auton?mico de los municipios. Las Ordenanzas de las JCAH tomaban como quicio fundamental, para su actuaci?n futura, la idea fuerte de Naci?n, Justicia Social y Religi?n, tr?ptico, al que hay que adicionar un cuarto elemento, la cultura, y que para su consecuci?n se eligen como estilo de direcci?n la formada por un triunvirato.
El Nacional-Sindicalismo alcanza su expansi?n con la aportaci?n de hombres como Ruiz de Alda, S?nchez Mazas, Ridruejo, Fox? y la entrega desinteresada de obreros como Guti?rrez Palma, Manuel Mateo, Sotomayor o Moldes. No se puede hablar sin m?s de Patria, a un pueblo que mendiga pan y justicia y el Nacional-Sindicalismo quer?a dar Patria, Pan y Justicia.
En el primer bienio de la II Rep?blica, los sindicatos marxistas copan enseguida el protagonismo de los trabajadores, imponiendo una f?rrea disciplina, las organizaciones U.G.T y C.N.T:, llegando incluso a impedir el trabajo al que no poseyera el carn? de una de las dos organizaciones.
Es en ese panorama donde nacen los primeros sindicatos de On?simo y de las JONS en general., y fijaros bien, esto ocurre antes del nacimiento de Falange Espa?ola y si al amparo de las Juntas Castellanas y de las JONS.
Publicado por Lanzas @ 20:04  | DOCTRINALES
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