Domingo, 30 abril 2006
DOS DE MAYO, CASI DOSCIENTOS A?OS DESPU?S.

Primero, nota hist?rica:

?Parece mentira, pero ya casi han transcurrido otros cien a?os!.
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Pronto conmemoraremos los doscientos a?os de aquel mal d?a del a?o 1808, exactamente del 2 de mayo en Madrid, en que los artilleros espa?oles dejaron de rumiar sus disciplinados escr?pulos y hubieron de enfrentarse abiertamente a las fuerzas del mariscal franc?s Murat. El d?a anterior, domingo 1 de mayo el duque de Berg acompa?ado de su Estado Mayor, atravesaba por la Puerta del Sol, en direcci?n al Paseo del Prado donde se hallaban formadas las tropas francesas para pasarles Revista militar.

Como ese domingo hab?a feria en Madrid, muchos madrile?os y campesinos de los pueblos cercanos que por tal motivo se hallaban en la ciudad, viendo la comitiva comenzaron a silvarles e incluso proferir insultos abucheando al mariscal Murat. La algarab?a que se form? fue tomando otro cariz en las horas sucesivas de la tarde y noche, el gent?o tomaba conciencia de la verdadera situaci?n y pod?a sospecharse que aquellos pac?ficos ciudadanos estaban transform?ndose, quiz?s sin saberlo, en los guerrilleros que con su continua labor de interceptaci?n, seis a?os despu?s lograr?an finalmente imponerse a las tropas francesas. Amanec?a el lunes 2 de mayo y la mal contenida ira espa?ola se iba evidenciando en cuanto se aproximaban franceses y espa?oles.

Las situaciones de violencia afloraban por la m?nima diferencia entre unos y otros. Ante los sucesos que tan tempranamente comenzaban a sucederse, Murat ordena que se distribuya la artiller?a por la ciudad, mientras escuadrones de soldados de a pi? o a caballo recorrer?n las calles impidiendo la formaci?n de corros y con ello lo que ya se evidenciaba como disturbios precedentes de la sublevaci?n general del pueblo madrile?o. El dispositivo adoptado por Murat sirvi? de mecha para que las aletargadas guerrillas hispanas exacerbado su odio, una vez m?s se pusiesen de nuevo en marcha en la defensa del suelo peninsular. Napole?n buen conocedor de la historia militar de los siglos precedentes quiz?s con antelaci?n sospech? las consecuencias no solamente del levantamiento general, sino las que finalmente reportar?a a las ?guilas galas. En una carta que el Emperador dirig?a al duque de Berg y que fue hallada por el conde de las Casas entre los papeles de Napole?n y que lleva la fecha de 29 de marzo de 1808, observamos como Napole?n alertaba a su m?ximo responsable en Espa?a, y le dec?a: "...No cre?is que vais a atacar a una naci?n desarmada y que no ten?is m?s que presentar en parada vuestras tropas para someter Espa?a. La revoluci?n del 20 de marzo demuestra que hay energ?a en los espa?oles. Ten?is que hab?roslas con un pueblo nuevo, que tiene todo el valor y tendr? todo el entusiasmo que se encuentra en los hombres no gastados por las pasiones pol?ticas." Unos p?rrafos m?s abajo, el Emperador insiste: "...Debe mantenerse la disciplina m?s severa, no haya gracia aun para las faltas m?s leves, guardando hacia los habitantes los mayores miramientos y respetando principalmente las iglesias y los conventos. El ej?rcito debe evitar todo encuentro ya con los cuerpos espa?oles, ya con los destacamentos, para que en ninguna parte llegue a inflamarse ni siquiera el cebo de una carga.". ?Qu? opinamos hoy de este aparentemente revelador escrito del Emperador?. ?Fue Murat un engre?do representante de Napole?n que le desobedec?a y con ello posibilit? el levantamiento, revoluci?n y guerra en la pen?nsula ib?rica?. ?Podr?a hoy una ciencia auxiliar como es la Grafolog?a decirnos una realidad oculta durante estos doscientos a?os: la carta fue escrita en aquella fecha o fue un ama?o posterior del Emperador para culpar a Murat?. De todos modos la entrada de Murat en Madrid se realiz? el 24 de marzo de 1808, en aquella exacta cuarentena, el duque de Berg con su permisividad, sus abusos y ostentaciones de poder logr? que el pueblo fuese adoptando una posici?n de claro enfrentamiento.

Aquel trascendental lunes, 2 de mayo de 1808 el teniente de Artiller?a Rafael Arango fue el primero que aquella ma?ana se present? en el Parque de Artiller?a establecido en el palacio Montele?n y por ello dio las primeras instrucciones a los 16 artilleros de trabajo de que pod?a disponer, para preparar las armas que aquel d?a acabaron cubri?ndose de gloria. Muy poco despu?s se present? el capit?n Lu?s Dao?z, sigui?ndole los de igual grado Pedro Velarde y Juan Nepomuceno C?nsul, el subteniente Felipe Carpegna con una Compa??a de granaderos Voluntarios del Estado. Casi de inmediato por la calle de Fuencarral comienzan a llegar tropas galas, son los componentes de la Divisi?n de Wesfalia, al mando del general Lefranc. Cuando alcanzan el palacio pretend?an descerrajar el port?n de entrada al Parque El coronel de Artiller?a y habitual historiador de este periodo Nicol?s Horta nos recordaba en un trabajo suyo titulado "Represi?n en Madrid. Mayo de 1808" y publicado en la "Revista de Historia Militar", n?m. 38 (1.975), que Fernando de Ant?n del Oletee a su vez en otro trabajo titulado "Aclaraci?n hist?rica. El Arma de Infanter?a en el levantamiento del 2 de mayo de 1808". (1.908), afirmaba que "la Historia militar del 2 de mayo no ha podido a?n ser hecha". En efecto dec?a Horta, "Hoy puede afirmarse lo mismo. Pero, ?es que el DOS DE MAYO tiene historia militar en el sentido de acci?n concebida, planeada o ejecutada de acuerdo con los c?nones castrenses en alguno de esos tres aspectos?. Continuaba acertadamente Horra diciendo que "... el levantamiento no fue militar. Podr?a llam?rsele civil o ciudadano, con motivaci?n primordial mon?rquica y alimentaci?n palaciega".
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Segundo, el comentario:

Murat, masacr? al pueblo de Madrid y no tuvo en cuenta que Espa?a entera se iba a rebelar contra la destrucci?n de sus iglesias, contra las vejaciones a las que sometieron a los espa?oles y en fin, contra la ocupaci?n sin m?s de nuestros territorios. La Lucha fue la de un pueblo en armas contra un Ej?rcito invasor. Dur? seis largos a?os el sacudirse la bota invasora de las huestes napole?nicas, lo que supuso el ocaso del Emperador, junto con la derrota en Rusia. Esto es lo que deben conocer, hoy los espa?oles, la Historia, nuestra Historia, con may?sculas y honrar a sus h?roes como propios, los muertos que cayeron pro salvar a ESPA?A y mantener su dignidad como naci?n, tantas veces pisoteada por culpa de malos Reyes y de malos pol?ticos, sin duda, pero salvada por buenos patriotas y heroicos espa?oles. Hoy de nuevo, la patria peligra, el sometimiento a extra?as culturas y un materialismo atroz inunda nuestra naci?n.

?A qu? esperan los patriotas a unirse?.

Publicado por Lanzas @ 19:47
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